A nuestra admirada Isabel Carmona.

La procura histórica por la igualdad de género indujo a los constituyentes de “la bicha” a usar el masculino y el femenino en el enunciado de derechos y demás situaciones jurídicas subjetivas (presidente / presidenta, fiscal / fiscala, defensor / defensora / etc.) ¿Habrá contribuido ella a consolidar la tendencia, o es esto una gran ridiculez derivada de la voluntad de quien sin saber lo que era, el nivel cultural lo llevó a comportarse como un caudillo populista? En las Cartas Magnas del desarrollo, tal metodología de estricto carácter formal, pareciera no ser pertinente y que la discriminación de género ha sido una constante histórica a la cual las luchas sociales terminarán rechazando y que mucho se ha logrado. Así que ha habido líderes de primer orden como Margaret Hilda Thatcher y Angela Merkel y negativas como Cristina Kirchner. En actual campaña electoral en EEUU, aunque parezca mentira, ha aflorado de nuevo el libro KEY TO ELECTED OFFICE: THE ESSENTIAL GUIDE POR WOMEN con ocasión de ser Hillary Clinton candidata. Y evidencia de que la lucha ha de proseguir es que adicionalmente a este ensayo investigaciones de universidades prestigiosas (Yale, entre ellas) revelan que en el electorado aún persiste la distinción entre hombres y mujeres. Leticia Harentz Perez (Luis Beltrán Guerra, Comala.com, 2002), seguramente para Isabel, es prueba de que los gringos están equivocados. La nena sarmiento la acompañaría.

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