Miguel Rodríguez, Presidente

Dulce María Mujica estima que Miguel Rodríguez, margariteño por el ius sanguinis y caraqueño por el solis, es uno de los economistas mejor preparados de América Latina. Diseñó un plan para reordenar a una nación limitada a satisfacer, con el ingreso petrolero, parcial y transitoriamente intereses colectivos y construcción de infraestructuras para alimentar a una economía tradicional.

Sostiene una conversación con Carlos Blanco, Jesús Carmona y Beatrice Rangel, compañeros de gabinete de Rodríguez, con respecto a la posibilidad de postular a Miguel como Presidente, no obstante saber que a los venezolanos cuesta acordarnos en la metodología y el propósito con respecto a lo bueno. Edificamos un ejército para declararle la guerra a “El Gran Viraje”, para que la nación pasara a ocupar un lugar privilegiado, como Chile con igual metodología, en la economía mundial. Pero una agrupación odiosa que surgió sin saber quién le puso el nombre de “Los notables”, a los cuales acompañaron políticos y aquellos que aspiraban a serlo, lo boicotearon, logrando, adicionalmente, el defenestramiento de Carlos Andrés Pérez, el político más destacado de América Latina, de la Presidencia de la República, bajo el amparo de interpretaciones interesadas del Congreso y de la Corte Suprema de Justicia. La repetición de la historia dice Carmona, pues acabamos con lo bueno para refugiarnos en el mentado Socialismo del Siglo XXI. Pero lo más grave, adiciona Blanco, creando un puente para flamear banderas utópicas de igualdad social, acompañado de un enriquecimiento por variadas triquiñuelas en paraísos fiscales desde Andorra hasta Japón. La Patria destruida, insiste Dulce María.

Beatrice Rangel estima que Miguel Rodríguez aceptaría la candidatura, pues tiene claro lo que habría de hacerse para salir del hoyo de la revolución bolivariana, a saber: 1. Unificar el mercado cambiario con una tasa de mercado flotante controlada por el BCV, 2. Libertad de importaciones con un arancel único (5 y 10%) sin excepciones, 3. Subsidio masivo a una canasta básica de alimentos, 4. Beca Alimentaria en efectivo a las familias que envíen a sus hijos a colegios públicos, 5. Reducción del IVA a un máximo del 10% exceptuando alimentos y medicinas, 7. Apertura del sector petrolero con un régimen diáfano de concesiones, para convertir a Venezuela a 5 años plazo en productor de 10 millones de barriles diarios, incluyendo gas y derivados de alto valor agregado. Fortalecimiento de Pdvsa empresa exclusivamente productora de petróleo, gas y derivados, como una competidora más. Los proventos derivados al fisco del sector se originarán exclusivamente en un sistema de impuestos racional y en una regalía baja, que no detenga la inversión. Cancelación de todos los programas internacionales de ayuda derivados de la actividad petrolera venezolana, 8. Moratoria del pago de la deuda pública externa por un año y su renegociación con los entes internacionales involucrados. Venezuela pagará el total de sus obligaciones, pero en los plazos y a los intereses que faciliten la transición de su economía a niveles altos de crecimiento y que permitan un nivel de vida digno a los venezolanos. Durante un año, por lo menos, ni un bolívar del presupuesto irá al servicio de la deuda. La privada queda a cargo de los privados a la tasa de cambio libre y única, 9. Masivo programa de inversiones infraestructurales en educación, salud, vialidad, transporte, y en general en agricultura, turismo, electricidad, industria y vivienda, 10. Programa masivo de privatizaciones para deslastrar al Estado de corrupción y áreas que no le competen y un gabinete económico con un Ministro Jefe y un equipo operador de talla internacional que sepa lo que tiene que hacer. Los 10 Mandamientos, como acota Beatrice califica el propio autor al Decálogo y que termina así: ¡No hay tiempo para el éter!

Miguel rechaza la candidatura proponiendo que ha de restablecerse el Virreinato de Perú de 1543 para que Pedro Pablo Kuczynski gobierne a toda América del Sur, quien entre otras medidas contra la corrupción ha requerido de Alejandro Toledo que regrese a su país a rendir cuenta a la justicia por el reparto masivo de coimas de Odebrecht. Pero además en el Decreto Legislativo ha proveído: a. Las empresas sentenciadas por corrupción no contratarán con el Estado, b. Los funcionarios corruptos no trabajarán en el servicio público y c. Quienes denuncien a corruptos serán premiados y monetariamente. Pero además ha dejado dicho que gobernará al Perú, cómo debe ser. Por supuesto, Pedro Pablo es hijo de padre médico y de madre maestra, estudió en Oxford y fue ministro de Energía y Minas, de Economía y Finanzas y Presidente del Consejo de Ministros. El sabio Miguel dejó atónito a Blanco, Carmona y Rangel y con los crespos hechos, particularmente, al confesarles que ha elaborado “Los Diez Mandamientos” con Kuczynski.

Dulce María expresa ¡Qué problema con los venezolanos!

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